domingo, 27 de diciembre de 2009

Pedro en casa por nochevieja - Sri Lanka






Es curioso pensar que hace unas horas estábamos todavía en Sri Lanka, durmiendo en el suelo frío del aeropuerto de Colombo esperando a que saliera nuestro vuelo de las 4.05 am a Sharjah (UAE) para venir directamente a trabajar. Pensé que el día se iba a hacer más duro, pero eso de que en la oficina sólo estemos los cinco becarios ICEX, como que no estresa mucho. Pedro llega en dos días a Dubai, después de pasar cien o doscientos años en España (quizás fueran sólo 19 días, pero a mí me resultó una eternidad).
Mi primera nochebuena fuera de casa. Aunque si la alternativa es ir con tus amigas a pasar el fin de semana de nochebuena en Sri Lanka, como que tampoco pasa gran cosa. Llegamos el mismo día de nochebuena a las 3.45 am al aeropuerto, ahí estaba nuestro driver/guía esperándonos. Cuatro horas en coche, (menos mal que era un furgo, donde podíamos dormir, aunque fuera partiéndonos la espalda) para que nos despierte de repente en un lugar –arriba señoras, que ahora toca Safari Boat!! ¿Ahora? ¿No lo podemos hacer un poco más tarde? Si apenas hemos dormido nada! Pues al boat que nos subimos, y lo cierto es que fue una pasada. Monos salvajes, Aves de mil colores, lagartos que parecían cocodrilos… El capitán del cayuquito hasta paró ante unas flores de lotus, y nos hizo a cada una un collar con las flores, de lo más apañao el muchacho! Más tarde llegamos a Hikkaduwa, poco tardamos en bañarnos en la piscina del hotel y darnos una vuelta por la playa, que parece ser que es una de las mejores playas del mundo. No sé, eso es lo que dicen ellos. Toma chaparrón que cayó a la media hora antes de que empezara la cena de nochebuena al aire libre. Creo que duró como 1 hora, y del cielo cayó todo lo posible y más. Mucho spicy, mucho chicken que sabía a jamoncito… pero cenamos como unas reinas. Al día siguiente a las 6.45 ya estábamos en pie, de nuevo pa´dentro de la furgo y otras cinco horas de carreterucha chunga hasta llegar a Pinnawela donde hay un super famoso orfanato de elefantes. Lo mejor es la bajada al río de todos los elefantes, pasando por todo el pueblo en plan estampida. Brutal! De allí fuimos hacia Kandy, donde visitamos el templo budista más importante del país "Buddha Tooth Relic Temple", donde en teoría tienen un diente de Buda, en teoría, porque ni se puede ver ni na de na. Todo mojado, todos descalzos, contacto pies con pies… más de uno hubiera renunciado a entrar por no tener que vivirlo. Al día siguiente cayó tal chaparrón que tras haber subido al “Cave Temple” y habernos empapado hasta los sobaquetes, renunciamos a subir a la fortaleza de Sigiriya, más que nada porque ya no nos quedaba ropa seca en toda la maleta, y porque toda la travesía duraba 2 horas. A nuestro favor digo que la que estaba cayendo de verdad que no era ni medio normal. Así que para hacer tiempo el driver nos paró en el pueblo más feo de todo el universo, y de allí al aeropuerto, donde merendamos galletas con patatas don pataton (amago de pringles), cenamos galletas con don pataton, y recenamos lo mismo. Eso es una dieta equilibrada y lo demás son pamplinas. En cuatro días vienen mis papis y mis hermanas!!

Malasya - Cambodia - Thailand

Pues si que hace tiempo desde que escribimos la última vez. Mea culpa. Desde entonces Pedro se fue a España, regresó y volvió a irse. También mientras tanto hicimos nuestro ansiado viaje de Kuala Lumpur (Malasia) - Siem Reap (Camboya) - Bangkok (Tailandia) y las Islas Phiphi y Krabi (Tailandia). Pedro hasta el último minuto no iba a unirse a nosotras, pero gracias a dios que al final si que pudo venirse, y no hubo que contarle nada, sino que estuvo ahí para verlo. Lo mejor de todo el viaje sin duda fue Camboya, no sólo era la sonrisa de la gente, la alegría de los niños, la autenticidad del país, la belleza de su naturaleza... es que lo era todo!! Quizás contribuyó que coincidiéramos con Duong, nuestro tuc tuc driver que nos llevó por sitios increíbles por las afueras de Siem Reap y nos hacía parar en cada rincón que pensaba que podía ser de nuestro interés, quizás fuera que comimos rico y dormimos bien en todos los hoteles, o quizás simplemente fuera porque estábamos encantados de estar ahí, y todo nos parecía una pasada. Bangkok… muy intensa. Llegamos allí pocos días antes de su día nacional, y del cumpleaños del rey, así que estaba toda la ciudad llena de flores, preparándose para el gran evento. Las islas Phi Phi un poco perroflautas. Lo bueno era cogerse un taxi boat y pedirle que te llevara a las islas que tú querías. De esa manera fuimos a Maya Bay (donde se grabó la peli de “The Beach”) y Bamboo Island. Preciosas!! El último día lo pasé a solas con Pedro en Krabi, porque las chicas ya estaban de camino a Dubai.

En cuanto vuelva a funcionar Internet en casa subo algunas fotos del viaje. Aunque tengamos a Nacho el informático como compañero de piso, se aplica el dicho de “En casa del herrero cuchillo de palo” .